El verdadero costo de un proyecto mal planificado
- Ricardo Carrasquero

- May 18
- 2 min read
En el sector construcción de República Dominicana, hay una verdad que pocos dicen abiertamente:
La mayoría de los sobrecostos y retrasos no ocurren en la obra. Ocurren en una sala de reuniones, semanas o meses antes de poner el primer bloque.
Un proyecto de infraestructura que debía costar RD$50 millones termina en RD$70 millones. Una obra planificada para 8 meses se extiende a 14. El empresario no entiende qué salió mal. Y lo peor: nadie se lo advirtió a tiempo.

Un patrón que se repite en el sector. El verdadero costo de un proyecto mal planificado
En proyectos de construcción, los mismos problemas aparecen una y otra vez:
• Cambios constantes durante la ejecución
• Decisiones tomadas sin base técnica
• Falta de control en obra
• Coordinación deficiente entre equipos
Cada uno de estos factores tiene un precio. Y ese precio se refleja directamente en el presupuesto y en los plazos del proyecto.
¿Cuánto cuesta realmente improvisar?
Cuando un proyecto no está bien planificado, cada fase se convierte en un punto de pérdida:
• Un error en el diseño estructural puede obligar a demoler y reconstruir
• Una mala decisión en compras puede paralizar la obra por semanas
• Un retrabajo no previsto puede consumir entre un 10% y un 30% adicional del presupuesto
Pero más allá del dinero, está el tiempo. Y en proyectos comerciales o industriales, cada semana de retraso es una semana sin operar, sin generar ingresos, sin retorno sobre la inversión.
La ejecución es una consecuencia, no el origen

Existe una percepción común: que el éxito de un proyecto depende de tener buenos obreros y un buen maestro de obras.
En realidad, depende de la planificación técnica.
Cuando no existe una estructura de planificación rigurosa, la obra se convierte en un proceso reactivo. Y corregir en obra siempre es más costoso que prevenir en el escritorio.
Construir con control desde el primer día

Los proyectos que terminan a tiempo y dentro del presupuesto tienen algo en común: una planificación estructurada antes de iniciar.
Eso implica:
• Identificación temprana de riesgos técnicos y financieros
• Procesos claros de toma de decisiones
• Control continuo durante la ejecución
• Visibilidad real del avance y los costos
No se trata de construir más rápido. Se trata de construir sin sorpresas.
Conclusión
El problema en los proyectos de construcción no es la complejidad técnica. Es la falta de estructura en su gestión.
La diferencia entre un proyecto que cumple su presupuesto y uno que lo duplica está en cómo se planifica desde el inicio.

Artículo revisado y validado por el Ingeniero Ricardo Carrasquero.

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